Art. 0003 Rev. 1848 Peligro: fototóxico

Fitofotodermatitis

Contenido
  1. Causa
  2. Mecanismo
  3. Signos y síntomas
  4. Primeros auxilios
  5. Prevención
  6. Pronóstico
  7. Véase también
  8. Referencias

Para la planta más a menudo responsable en Europa, véase Perejil gigante.

Este artículo tiene fines informativos generales y no constituye asesoramiento médico. La savia en los ojos, las ampollas en una zona extensa o cualquier quemadura en un niño requieren atención médica.

La fitofotodermatitis (del griego phyton, «planta», phōs, «luz», y derma, «piel») es una reacción cutánea parecida a una quemadura, causada por el contacto con la savia de ciertas plantas seguido de exposición a la luz ultravioleta.1 La savia es inofensiva en la oscuridad. El contacto no duele y no deja marca: la lesión aparece solo después de que la piel se ha expuesto a la luz, se hace visible al cabo de un día aproximadamente y alcanza su punto máximo dos o tres días después.2 La piel afectada suele permanecer oscurecida durante meses, y puede seguir siendo sensible a la luz solar durante años.3

Por este retraso, muchos de los afectados no relacionan sus lesiones con la causa. Las rayas y salpicaduras de la quemadura siguen el patrón del contacto —el roce de una hoja, una gota de savia, la forma de una mano— y se han confundido con otras lesiones, incluidos, en niños, signos de maltrato.4

Causa

La reacción la causan las furanocumarinas, compuestos que producen varias familias de plantas como defensa contra insectos y hongos. En la familia de la zanahoria, las Apiáceas, se encuentran en el perejil gigante y sus parientes, la chirivía silvestre y la angélica; en la familia de los cítricos aparecen en la lima, donde causan la «quemadura de la margarita» de los camareros de verano.1 Los perejiles gigantes son la fuente más peligrosa en Europa por la cantidad de savia que contienen y el tamaño de las plantas, cuyas hojas y tallos rozan con facilidad la piel desnuda.

Entre los compuestos presentes en el perejil gigante están el psoraleno, el bergapteno, la xantotoxina y la angelicina, que suele ser el más abundante de todos. Se encuentran en todas las partes de la planta, y en mayor concentración en el fruto.5 Véase Furanocumarina § En el perejil gigante.

Mecanismo

Las furanocumarinas penetran en la piel a los pocos minutos del contacto. Cuando las alcanza la luz ultravioleta de onda larga (UVA, unos 320–400 nm), se unen al ADN de las células cutáneas y generan especies reactivas de oxígeno, lo que mata las células y desencadena la inflamación.1 La piel está en su punto más sensible entre media hora y dos horas después del contacto, pero sigue siendo sensible durante mucho más tiempo.

La misma reacción estimula las células pigmentarias, razón por la cual un oscurecimiento de la piel —hiperpigmentación— sigue a la quemadura y perdura más que ella.

Signos y síntomas

Fig. 1 Evolución de la reacción

Evolución típica tras el contacto con la savia del perejil gigante. Los tiempos son aproximados y dependen de la dosis de savia y de luz.

Tiempo tras la exposiciónSignos
MinutosNinguno. El contacto no duele.
Hacia las 24 horasEnrojecimiento y sensación de quemazón, en rayas y placas que siguen el contacto.
Hacia las 48 horasAmpollas, a veces grandes y llenas de líquido.
Hacia las 72 horasLa reacción está en su punto máximo.
Al cabo de una semanaEmpieza la hiperpigmentación parda a medida que curan las ampollas.
De meses a añosLas marcas oscuras se desvanecen despacio. La piel puede volver a enrojecerse cada vez que se expone a sol intenso.
Fig. 2 Contacto, luego luz
1. Pasa por la piel. No duele.
0 h · no symptoms
The reaction in miniature. Sap on the skin causes no pain and leaves no mark until the skin is exposed to ultraviolet light; the burn then develops over two to three days, and the pigmentation outlasts it by months. Washing before exposure prevents most of the injury.

Primeros auxilios

Si la savia toca la piel:26

  1. Lávela de inmediato con jabón y agua fría abundante.
  2. Cubra la zona y manténgala fuera de la luz solar durante al menos 48 horas, incluso en días nublados y grises, cuando la luz ultravioleta sigue presente.
  3. Consulte a un médico, sobre todo si aparecen ampollas. El tratamiento temprano con corticosteroides tópicos puede reducir la reacción; las quemaduras extensas se tratan como quemaduras.
  4. Si la savia entra en los ojos, enjuáguelos de inmediato con agua, use gafas de sol y busque atención de urgencia.

Tras la curación, la piel afectada debe protegerse con protector solar durante varios meses.6

Prevención

El contacto se evita no tocando la planta, y trabajando entre ella solo con ropa de protección completa: prendas sintéticas impermeables, guantes largos y protección ocular (véase Control del perejil gigante § Seguridad). No deben usarse desbrozadoras ni motoguadañas, que salpican savia sobre quien las maneja.7 A los niños se les debe enseñar a reconocer la planta, y advertirles de que no usen sus tallos huecos como cerbatanas o catalejos.3

Pronóstico

Las quemaduras curan en días o semanas. La hiperpigmentación posterior suele durar meses y puede persistir años, y algunos pacientes mantienen una sensibilidad inusual a la luz solar en la piel afectada durante varios años después de la lesión.3 En casos raros, las quemaduras pueden ser lo bastante extensas como para requerir tratamiento hospitalario.

Véase también

Footnotes

  1. DermNet. “Phytophotodermatitis” and “Cow parsnip or hogweed”. Retrieved 26 September 2026. ↩ ↩2 ↩3

  2. New York State Department of Environmental Conservation. “Giant Hogweed”. Retrieved 26 September 2026. ↩ ↩2

  3. Nielsen, C.; Ravn, H. P.; Nentwig, W.; Wade, M., eds. (2005). The Giant Hogweed Best Practice Manual: Guidelines for the management and control of an invasive weed in Europe. Hørsholm: Forest & Landscape Denmark. ISBN 87-7903-209-5. ↩ ↩2 ↩3

  4. Barradell, R.; Addo, A.; McDonagh, A. J. G.; Cork, M. J.; Wales, J. K. H. (1993). “Phytophotodermatitis mimicking child abuse”. European Journal of Pediatrics. 152 (4): 291–292. doi:10.1007/BF01956735. ↩

  5. Pira, E.; Romano, C.; Sulotto, F.; Pavan, I.; Monaco, E. (1989). “Heracleum mantegazzianum growth phases and furocoumarin content”. Contact Dermatitis. 21 (5): 300–303. doi:10.1111/j.1600-0536.1989.tb04747.x. ↩

  6. NatureScot (2022). “Scots warned of giant hogweed danger”. Retrieved 26 September 2026. ↩ ↩2

  7. Freeman, K.; Hubbard, H. C.; Warin, A. P. (1984). “Strimmer rash”. Contact Dermatitis. 10 (2): 117–118. doi:10.1111/j.1600-0536.1984.tb00357.x. ↩

Este artículo es una traducción del artículo en inglés, revisión 1848.

Ver el código de Fitofotodermatitis

La edición está pausada durante la temporada de siembra. Puede ver y copiar el código de esta página.

En otros idiomas

Hogweed.org es de propiedad común en 17 idiomas. Cada edición está traducida de la inglesa.

English Phytophotodermatitis
Deutsch Phytophotodermatitis
Français Phytophotodermatose
Español Fitofotodermatitis
Italiano Fitofotodermatite
Português Fitofotodermatite
Polski Fitofotodermatoza
Nederlands Fytofotodermatitis
Română Fitofotodermatită
Ελληνικά Φυτοφωτοδερματίτιδα
Čeština Fytofotodermatitida
Svenska Fytofotodermatit
Magyar Fitofotodermatitisz
Dansk Fytofotodermatit
Suomi Fytofotodermatiitti
Norsk bokmål Fytofotodermatitt
Русский Фитофотодерматит