Art. 0004 Rev. 1867
Banco de semillas
De Hogweed.org, la enciclopedia de propiedad común
Este artículo trata de la reserva de semillas en el suelo. Para las entidades financieras, véase Banco. Para las instalaciones que almacenan semillas de forma deliberada, véase Bóveda de semillas.
Un banco de semillas del suelo es la reserva natural de semillas vivas en el suelo de una zona. Las semillas que no germinan de inmediato pueden sobrevivir meses o años, de modo que una población vegetal no está formada solo por las plantas que pueden verse, sino por un número mucho mayor que no puede verse. El banco de semillas repone las plantas que mueren o se eliminan, y permite que una población se recupere de una alteración.1
En una planta invasora, suele ser el banco de semillas, y no la mata visible, lo que determina cuánto debe durar el control. El perejil gigante es un caso claro: sus plantas se encuentran y se eliminan con facilidad, pero sus semillas, ocultas en la capa superior del suelo, siguen produciendo plantas nuevas durante años después de que haya desaparecido la última planta madre.2
Dinámica
Un banco de semillas tiene una entrada y varias salidas. La entrada es la lluvia de semillas: la semilla que cae sobre una zona cada año. Las salidas son la germinación, que convierte la semilla en planta; la muerte por edad, descomposición y hongos; y la depredación por animales. Donde la entrada es grande y las salidas lentas, la reserva se acumula de un año para otro.
En este sentido, el banco de semillas funciona como el ejército de reserva de la población: en todo momento, la mayoría de sus miembros están fuera de la vista, esperando a que quede libre un puesto en la mata. Eliminar las plantas sin tocar la reserva no hace más que liberar esos puestos.
En el perejil gigante
año semilla viable por m² 0 ████████████████████████████████████████ 3760 1 ███▌ 331 2 █ 102 3 ▍ 45 4 ▎ 24 5 ▏ 13 6 7.1 7 3.8 8 2.0 9 1.1 10 0.60
El perejil gigante esparce en promedio unas 20.000 semillas por planta,3 que caen en su mayoría a pocos metros de la planta madre. Casi todo el banco de semillas —el 95 %— se encuentra en los 5 cm superiores del suelo. Bajo matas ya establecidas, la densidad de semilla viva descendía de unas 3760 por metro cuadrado en otoño, justo tras la caída de la semilla, a 192 por metro cuadrado hacia el verano siguiente, a medida que la mayoría de las semillas germinaban o morían.1
Lo que queda disminuye de forma constante. En semilla enterrada en diez localidades de la República Checa, el 8,8 % seguía siendo viable al cabo de un año, el 2,7 % a los dos y el 1,2 % a los tres;4 a los cinco años, el 0,4 %, y a los siete, el 0,1 %.2 La tendencia a la baja de la fracción viable está bien establecida; su agotamiento completo rara vez se observa. La última fracción es la que importa. Incluso el 0,1 % de las 20.000 semillas de una sola planta son unas veinte semillas, suficientes para reiniciar la invasión.2
El mito de los quince años
Muchas guías afirman que la semilla del perejil gigante puede sobrevivir quince años en el suelo. La cifra se remonta a una ponencia de un congreso sueco de 1989, que solo decía que algunos datos sugerían que la germinabilidad «podría extenderse hasta quince años», sin precisar si la semilla se había enterrado o almacenado en seco. Transmitida de una revisión a la siguiente, la sugerencia se endureció hasta convertirse en un hecho; los investigadores que rastrearon su origen la llamaron un mito urbano.5 La semilla almacenada en seco, de hecho, pierde casi toda su germinabilidad en unos tres años.4
La conclusión práctica, sin embargo, no cambia. Un terreno debe mantenerse libre de plantas en semilla durante al menos cinco años después de eliminar la última planta, y vigilarse más tiempo aún.62
Agotamiento
Un banco de semillas solo se agota si se detiene toda entrada nueva durante varios años seguidos, mientras se destruyen antes de florecer las plántulas que sigan apareciendo. Cualquier interrupción —una sola planta a la que se deje producir semilla— devuelve la reserva al nivel de varios años antes, como muestra la gráfica. Por eso los programas no se juzgan por el número de plantas eliminadas, sino por el número de años sin siembra.
Véase también
Footnotes
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Krinke, L.; Moravcová, L.; Pyšek, P.; Jarošík, V.; Pergl, J.; Perglová, I. (2005). “Seed bank of an invasive alien, Heracleum mantegazzianum, and its seasonal dynamics”. Seed Science Research. 15 (3): 239–248. ↩ ↩2
-
Moravcová, L.; Pyšek, P.; Krinke, L.; Müllerová, J.; Perglová, I.; Pergl, J. (2018). “Long-term survival in soil of seed of the invasive herbaceous plant Heracleum mantegazzianum”. Preslia. 90 (3): 225–234. ↩ ↩2 ↩3 ↩4
-
Perglová, I.; Pergl, J.; Pyšek, P. (2006). “Flowering phenology and reproductive effort of the invasive alien plant Heracleum mantegazzianum”. Preslia. 78: 265–285. ↩
-
Moravcová, L.; Pyšek, P.; Pergl, J.; Perglová, I.; Jarošík, V. (2006). “Seasonal pattern of germination and seed longevity in the invasive species Heracleum mantegazzianum”. Preslia. 78: 287–301. ↩ ↩2
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Moravcová, L.; Pyšek, P.; Krinke, L.; Pergl, J.; Perglová, I.; Thompson, K. (2007). “Seed germination, dispersal and seed bank in Heracleum mantegazzianum”. In Pyšek, P.; et al. (eds.). Ecology and Management of Giant Hogweed. Wallingford: CAB International. pp. 74–91. doi:10.1079/9781845932060.0074. ↩
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Nielsen, C.; Ravn, H. P.; Nentwig, W.; Wade, M., eds. (2005). The Giant Hogweed Best Practice Manual: Guidelines for the management and control of an invasive weed in Europe. Hørsholm: Forest & Landscape Denmark. ISBN 87-7903-209-5. ↩
Este artículo es una traducción del artículo en inglés, revisión 1867.